domingo, 8 de marzo de 2015

THE FALLOUT CLUB - WONDERLUST

El siguiente sencillo del grupo deja el Minimal Synth y se adentra sin miramientos al Tecno Pop melódico y con algunos momentos un tanto épicos gracias a la voz de su cantante.
Por si alguien no lo sabe, aquí militó Thomas Dolby y es coautor de este tema junto con el cantante Trevorn Herion. Personaje éste con problemas que se quitó la vida en el año 88.
Una pieza del año 81 que a mí me sorprendió y que me parece muy buena. Sólo puedo ponerle un fallo. Hay una caja de ritsmos milimétrica, pero que parece que va desacompasada. Aunque a mí me gusta el resultado final.
Además la voz de Trevorn la da una descarga emocional al tema que me encanta.
Un tema que pasó desapercibido en su momento y creo que merecía más atención de la que se le dio.
Yo lo descubrí a través de la red, al igual que el resto de su escasa discografía, que se reduce a tres sencillos.
Por si no sabíasis  nada sobre este efimero grupo, ahora tenéis la ocasión de decubrirlo y de decidir por vosotros mismo si os gusta o no.

THE FALLOUT CLUB - FALLING YEARS

Grupo británico de escasa vida ya que sólo editó 3 singles.
Aquí militó el posteriormente conocido Thomas Dolby, lo que no tengo claro es sí en este single de debut ya estaba el músico o se incorporó en los dos trabajos siguientes.
Estos tema y su correspondiente cara b se editaron en 1980 y es una buena muestra de Minimal Synth en estado puro. Y digo esto porque es minimal en todos los sentidos, pues hasta los temas lo son por su escasa duración. Ninguno llega a los tres minutos.
El sonido y los recuros son espartanos, sólo lo justo y lo necesario.
El tema Falling Years es un tema que en las partes vocales parece que haya un cruce entre John Foxx y Paul Humpreys (OMD), y en las partes sonoros recuerda a Metamatic del ex-lider de Ultravox.
La cara b, The Beats Boys, esta sólo hecho con voz y caja de ritmos.
Lo que hicieron posteriormente ya se hacerca bastante más al Synth Pop que al Minimal.
Y siempre me hago la misma pregunta:
¿Se era Minimal porqué se quería o porque no había más recursos?
Ahora no hay problema, pero antes...........
Intereante disco para compartir. Fue en otra de mis salidas y ..................... los cables........ la red......... ¡Me atrapa!

BLACK DEVIL - DISCO CLUB

Hay discos que pasan años hasta convertirse en clásicos. Discos que siguen siendo distintos a muchos de su género aun cuando hayan pasado más de treinta y cinco años desde su publicación.
Discos que gracias a que alguien reputado lo encumbra consiguen el status de culto.
Y discos por los que se pagan verdaderas burradas por una copia original.
Todo lo citado anteriormente confluye en este trabajo del año 78 hecho por dos productores franceses en los sótanos de un edificio parisino de forma artesanal.
Un trabajo de Disco Music electrónica adelantada a su tiempo. Y me atrevería a decir que por un momento, llegaron a adelantar al mismísimo Moroder.
Y digo por un momento, porque si bien el sonido Moroder se nota en el disco, hay que reconocer que el sonido es más oscuro, más experimental, más cibernético. Las melodías, e incluso los ritmos están próximos a un  Electro que aún estaba por llegar.
Un disco de Disco Music adelantado a su tiempo.
Este disco lo conocí gracias al fenomenal blog TRIBUNA ELEKTRONICA, el cual por desgracia lleva varios años parado. Me llevaba muy bien con su autor, y por desgracia, no he vuelto a tener noticias de él. Espero que algún día vuelva, porque me descubrió cosas interesantísimas y estimulantes.
Bernard Fevre y Jacky Giordano se ocultaron bajo los seudónimos Joachim Sherylee y Junior Claristidge para grabar.
La leyenda cuenta que Richard D. James (Aphex Twin) escuchó este disco bajo los efectos del ácido y dijo que era la mejor música que había escuchado en su vida.
Verdad o no, el hecho es que el propio Richard reeditó los temas en su propio sello, pero no lo hizo en un sólo disco, sino que los editó en tres maxis distintos. Eso hizo que el disco original siga cotizándose a precio de oro. Tal vez excesivo precio, pero ya se sabe, la ley de la oferta y la demanda es lo que prima.
Independientemente de si el precio es desorbitado o no, el caso es que este disco debe valorarse por su contenido que es buenísimo. Y repito, adelantado a su tiempo, aunque beba del Moroder de From Here to Eternity, obra que salió un año antes.