Este seguramente es el tema que sonó por el Estado Español de este músico, que estaba en la banda de Ian Dury cuando empezó a editar en solitario. De hecho, hay bastantes temas compuestos por Jankel para Dury y se nota en el momento que entró en los Blockheads, (la banda de acompañamiento).
El tema se editó en el 82 y se mueve por los terrenos Funk casi con los parámetros clásicos del estilo. Una melodía de teclado, bajo punzante, batería impasible y ese riff de guitarra tan carácterístico del género.
Y lo bueno, a pesar de tanta modernidad en los 80, donde lo nuevo duraba menos que un pastel a la puerta de un colegio, pues funcionó.
En la cara b está Reverie que es una pieza intrumental con sólo piano y que es puro Jazz.
Ep editados ambos por separado por el mismo sello Blue Note y en el 83 los unificó en un sólo álbum.
Las grabaciones son del año 39, y aunque me imagino que cuando se editó el disco en los 80 se habrían utilizado técnicas de limpieza de sonido, aún se puede apreciar esos chasquidos en algunos temas, debido a la edad de los máster o de los discos de gramófono, no lo sé, tiene ese encanto de lo añejo y antiguo en lo que a las grabaciones se refiere.
Grabaciones que tal vez no nos suenan como nosotros quisiérmaos, pero que en cualquier caso no están mal.
Los dos pianistas, nos deleitan con lo que nos dice el título.
Boogie Woogie histórico y clásico. Estilo que identificamos rápidamente y que sin lugar a dudas es uno de los antepasados y propulsores para desarrolar el Rock.
Sin saber mucho del tema, y de los músicos, Albert parece más puro en cuanto al estilo, mientras que Pete tiene momentos que se identifican con el Blues sureño, sonando el banjo en algunos temas.
Un disco de esos que podríamos catalogar de histórico por el contenido y que nos ayuda a entender el desarrollo de los estilos más populares del siglo pasado. Estilos un tanto demoníacos y con falta de decoro que hacían bailar desenfrenadamente.
Si no me falla la memoria, este maxi lo compré hace muchos años en unos grandes almacenes de mi ciudad, (ahora serían pequeños), en esas ofertas de 3X2 de liquidación.
Yo no sabía quien era Corey ni había oido nada de él, pero la oferta era la que era y si quería llevarme los otros dos a mejor precio pues no me quedaba otra que bucear, elegir y, como no, arriesgarme.
El canadiense había tenido repercusión con un tema unos años antes pero con este que nos ocupa no creo que tuviese la misma repercusión.
Boy In The Box es un tema que se escuchar sin problema y como muchos otros de los 80, (86 concretamente), es el típico tema de Pop Rock potente barnizado de sintetizadores para que el resultado sea más moderno, a lo que hay que añadir esas producciones sobrecargadas de la época donde las paterías sonaban atronadoras y casi en primer plano.
En la cara b esta Silent Talkin que se mueve de forma más evidente por el mundo Pop Rock pero con esa batería casi metronómica e impasible hace que se pueda bailar alocadamente.
El resultado es más que aceptable teniendo en cuenta la forma en que lo adquirí.
El tema para muchos que vivimos este éxito "en directo" no necesita presentación. Fue todo un pelotazo del 85 del ecléctico austriaco que venía de familia nobre y con una vida, digamos, agetreada.
El caso es que cuando vi este maxi en la cubeta me hice con él. Y mi sorpresa fue que esta versión es más que buena a la par que interesante.
Interesante porque me sorprendió que no fuera el máxi típico de la época con más minutaje y pocas variaciones con respecto al original, si no que en la cara A nos encontramos una versión más contundente y con ritmo más bailable todavía con el destino totalmente evidente de las pistas de baile.
Ritmo contundente y sin pausa que lo convierte en adictivo. Sólo después del los cinco primeros minutos aproximadamente el tema vuelca hacia el tema original.
La cara b nos depara Midnight Train To Vienna The Mean Wien mix, que no son si no el tema pero en versión instrumental y con algún efecto de sinte a mayores.
La producción, a cargo de F.Bolland y dirigida por el propio Falco que convierten al tema en un estupendo ejercicio entre el Europop más contundente y el Synth Pop.
Este es de esos discos que desconocías su existencia y que descubres porque andas de vieja del visillo por los mundos de la red.
Rusty fue batería de The Rich Kids y más tarde del proyecto Visage. Además de ser el dj del Blitz, club mítico y fundamental para el surgimiento de los New Romantic a principios de los 80.
Aunque siempre ha estado de alguna manera con la música, no fue hasta 2017 cuando edita su primer disco. Disco que cuenta entre otros con colaboraciones de altura como Peter Hook (New Order), Tony Handley (Spandau Ballet) o Midge Ure (Ultravox, Visage).
Welcome To The Dancefloor lo veo como un recorrido de la música que Rusty ha mamado, ha ayudado a propagar y que le ha calado, pero también como una pequeña historia de los sonidos electrónicos que han llenado pistas de baile a los largo de estos últimos cuarente años.
Porque igual que nos podemos encontrar un pasado muy Joy Division como en The Otherside, o muy Visage (Glorious), también nos vamos a encontrar con temas con sonidos que mirar totalmente a la actualidad como es la alucinante Hero o la gran Love Is Coming My Way que con la voz invitada de Erik Stein podría parecernos un tema de los Scissor Sister olvidado. Igual paas con el tema que título al álbum. Es un pepinazo destinado a bailar sin complejos y hecho para todas las edades. Cruces de Moroder y Daft Punk se unen en los circuitos.
Glorious con Midge Ure poniendo la voz, (aunque haya perdido fuerza), suena a "glorioso" Ultravox y a parte de The Anvil de Visage.
Aunque hay guiños al "grupo fantasma" como se le llamó en su momento a Visage, la versión que aquí hay de Dreamer I Know podemos verlo como un homenaje al desaparecido y amigo Steve Strange. Podía haber cogido otro de su etapa más conocida, pero este tema aparece en el álbum de 2013 que devolvió a la vida a Visage, que aunque ya sólo estaba el bueno de Steve entre los originales, si supo volver con dignidad y no manchar el nombre del grupo basido de los New Romantic.
Wonderweke es un tema tan electro como también es una mirada a los padres de la electrónica universal como son Kraftwerk.
Y la guinda final para ver de que va este disco es Thank You. Un tema tan Kraftwerkiano que podría sonar a Trans Europe Express. Vocoder en boca, Rusty nombra el pasado y el presente de la música electtrónica y puede que también el futuro.
La verdad es que es un buen trabajo, puede que no glorioso. No es tan fácil aunque alguno le cueste poco poner tamaño calificativo a cualquier obra que esté bien. Sin embargo, puedo decir que es de esos descubrimiento que me parecen magníficos. Tal vez porque no esperase nada de él.
Veta a la pista de baile con el disco de Rusty Egan bajo el brazo.
Efímero grupo inglés cuyo bagaje se basa en tres singles editados entre el 82 y el 84 y que seguro que este fue el que más sonó por estos lares.
Este tema salió en el 83 y como digo fue el que más sonó por las emisoras que no digo que tuviese éxito en las listas.
Love Tumbles Down es hijo de su época. Su sonido lo delata a pesar que que haya un resurgimiento de estos sonidos más sobreproducidos y cargados.
Como era habitual en esos primeros años de la década se les metió en el carro del Synth Pop pero sinceramente no tiene mucho que ver, o nada. Porque lo que nos encontramos es con un tema de un buen Funk bastante sintético tipo ABC para hacernos una idea.
Es más si uno la escucha con un poco con detenimiento, el tema le sonará al grupo Living On a Box. Y es que el tema está compuesto y cantado por el futuro lider de Living On a Box.
También destacar que estaba en el trio Gary Tibs, que estuvo entre otros en Roxy Music y en Adam and The Ants.
En la cara b, además del tema en versión sinlge está When The Hammer Falls que no está mál y que puede trae momentos Wham!
Un tema de esos años de juventud que no importa recordar.
Un proyecto en el que particidpa Javier Arnal siempre tiene, por lo menos, la premisa de que puede ser algo interesante.
Con esto de la pandemia, hay que reconocer que los músicos han puesto imaginación para seguir en mayor o menor medida con sus proyectos.
The Liarsson una serie de músicos que, desde la distancia, y con la comentada colaboración de Javier Arnal poniendo la voz, han sacado un primer disco, espero que haya más, que se puede calificar como más que interesante.
Es intenso, lleno de ruido, de fuerza, de potencia. Con sus toques diríamos experimentale y con la libertad total de poder desarrollar toda su creatividad. Por otro lado es el típico disco que uno debe escuchar varias veces hasta que llegues a apreciar en su totalidad.
Vale, sé que alguno pensará que si no gusta a la primera o a la segunda no hay mucho que hacer. Estoy de acuerdo. Pero si alguno de los temas te llega a a enganchar, debes darle oporunidad al resto del disco.
Disco que por cierto, se han editado cien copias numeradas en formato cd pero que lo puedes conseguir en digital en bandcamp.
No todo se mueve por el sonido del ruido provocado por las guitarras. Hay un pequeña gran gozada que es Black Trees que recuerda a los discos en solitario de Javier Arnal.
Canciones, temas que en general tienen un minutaje bastante extenso. Guitarras afiladas que se clavan inmisericordes en tu entrañas.
Un trabajo este de The Liars que no dudes en escuchar y disfrutar de principio a fin por que, y no me digas el qué, pero que te llega y te toca la fibra.
Como buenos "mentirosos" los protagonistas no son todos los que están. Sobran muchos y todo se reduce a una gran idea de un gran impostor como es el Sr. Arnal.
Finiquitado ya Solf Cell, Marc Almónd edita en solitario.
Esta maxi sale extraido de su segundo disco grande y sale en 1985 con tres temas.
Lo bueno de rebuscar en las cubetas es que por un pequeño precio te puedes arriesgar por que la verdad es que a mi Marc en solitario pues nunca me ha llamado la atención en exceso.
Stories of Johnny pues no me produce ningún efecto. Un medio tiempo que parece replicar a los cantantes de los años 60 y que no me acaba de llegar.
No me pasa lo mismo con Blond Boy. Un tema que recuerda, sin tanta tecnologá a Sof Cell. También con esa mirada al Pop más femenino de los 60. Muy disfrutable.
En la cara b una versión de Stories of Johnny sólo acompañado de coros y piano que tampoco le encuentro mucha chicha. Vamos, una versión más.
Take Me Heart con aires de Blues cabaretero donde se ve que Almond se desenvuelve muy bien. Desde luego la encuentro más efectiva que el tema principal.
Con el nuevo siglo vino una corriente llamada Electroclash que bajo mi modesto punto de vista no dejaba de ser una revisión, no no tanto, de los sonidos Synth Pop, Electro y New Wave de los primeros 80 pero tal vez visitando más los mundos más underground del mismo y no tanto los más conocidos y comerciales.
Hubo grupos que se apuntaron en España a dicho movimiento y además utilizando letras descaradas, divertidas y algunas veces un poco controvertidas si se quiere.
Alma X fue uno de eso duos que hicieron Electroclash por estos lares como el también duo Chico y Chica, pero que en este caso sólo editaron un cd a través del sello Autrohúngaro en 2003.
Sin comparacines podría recordarnos a unos Miss Kitin & The Hacker para que os hagáis una idea.
Otro aspecto es que la actitud es bastante punk. Poco medios, directos, sin pelos en la lengua. Lo de cantar tampoco es su fuerte, pero eso no impidió que llamasen la atención en su momento y que dejasen unos cuantos temas que se me antojan buenísimos.
Crimen de Levante, Mata a tu Novio, Sonar o Twin Power son temas que no son clásicos pero han quedado en la memoria de algunos que los descubrimos hace años por los mundo de internet cuando este aún no estan tan desarrollado como ahora.
Lo bueno es que pasados tantos años el disco no suene nada desfasado. Puede que a lo mejor una remasterización podría venirle bien, pero los sonidos siguen sonando actuales y vigentes.
Así que me parece un estupendo disco para recordar que por aquí también el Electroclash tuvo sus representantes.
El duo leonés acaba de editar un single Arrancacorazones que contiene cuatro canciones y que o bien puedes escucharlo y descargarlo en Bandcamp, o bien puedes comprar en formato físico, algo que ya sabeis que yo siempre recomiendo.
El disco es también recomendable porque contiene Pop de siempre. Ese Pop con sabor a Indie que suena fresco, saltarín, joven, feliz aunque las letras desprendan intimidad, nostalgia de momentos cargados de algo de tristeza.
Los cuatro temas son pequeñitas píldoras de Pop efectivo y ensoñador y que consiguen un cuadrado perfecto aunque el vinilo sea circular.
La Edad, Eric Rohmer, Gente Diferente y Arrancacorazones forman un conjunto sin fisuras y que personalmente me recuerda a los sonidos, (ya son todo un referente estatal), salidos del sello Elefant.
Arrancacorazones, el tema, salió como carta de presentación. Y no es que sea mejor que las demás, pero si destacaría ese cambio de ritmo en la mitad del tema donde aparecen unas guitarras muy punk.
Si no tienes lentillas de colores, a lo mejor va siendo hora que nos pongamos unas de vez en cuando.
Detrás de el nombre de O´gar se encontraba Marco Ongaro y que seguro que su tema más conocido será siempre Playback Fantasy.
Su imagen la verdad es que no era de adolescente atractivo ni nada parecido, que era bastante normal en un género como el Italo.
Mozas y Mozos guapetes que ponían la cara, (a veces ni la voz), para salir en los medios audiovisuales cuando realmente todo se hacía en un estudio de grabación.
Nada nuevo bajo el sol.
New Rider salió en el 84 y es un tema Italo ciento por ciento. Bailable y con uso profuso y sin cuestionar de sintetizadores y baterías electrónicas. Sumemos que tiene una melodía pegadiza y la ecuación está practicamente hecha.
Digo practicamente porque aquí la voz no es que sea muy buena. Aunque realmente en casos como éste queda en un segundo plano.
Sólo se trataba de bailar de disfrutar. Y aquí no hay problema ninguno.
El ente Devalo acaba de sacar este single extraido de su álbum Noites Contadas ediato a través del sello ferrolano Ferror Records
Neve de Maio ya apareció en formato vídeo hace unos meses pero ahora se puede escuchar en formato digital. Bueno, se editó en sinlge pero ya está agotada la tirada.
El tema mira sin miramientos a ese Synth Pop de los 80 bailable y con excelentes melodías que recuerda a los OMD de Secret o Dreaming. Estupenda y bonita canción que se hace adictiva.
En la cara b encontramos el inédito Cambio de Ciclo con sonidos de guitarra más que evidentes, aunque los sintes pululen "por detrás" aunque se noten y den forma al tema. Tema que es francamente bueno y con un estupendo y potente sonido.
Single más que recomendao y que ayuda a que te adentres en los mundos de Devalo.
El neozelandés en 2020 editó lo que por ahora es su último trabajo que sigue la estela de Sleepwalking que tuvo muy buena acogida en los circuitos más Pop e Indie.
La fórmula es la misma que el anterior como digo. Es más podrían haber salido juntos como un doble Lp y todo tendría sentido.
Bree ha conseguido conjugar el Pop de siempre con buenos arreglos orquestales e insuflarles un aire Cool, casi Arty y que sin embargo todo suena bastante pasional aunque frio.
Una producción de lujo. Límpia, cristalina y aparentemente espartana que no impide que todo suena inmaculado.
Waiting on a Moment es de esos jitazos que no lo serán pero que deberían sonar en todas las emisoras. Al igual que Kiss My Lips y otras más.
Porque el disco es buenisimo y no sobra ningún tema. Suena refinado, con toques a que debería sólo sonar en los lugares más nuevos y modernos del planeta.
Nuevo single digital de Pawboss esta vez con la colaboración de Milf Burray y, como es habitual, editado por Contubernio Records.
Mucho se se está moviendo en música alrededor, y condicionada, por la pandemia.
La Cuarta ola se lo toma en clave de humor y ya nos anticipa eso, una cuarta ola de la pandemia, cruzando los sonidos electrónicos oscuros, cruzando los mares del Dark Wave y del Synth Dark que recuerdan un cruce entre Los Inidicados y los primerizos Aviador Dro.
De esos tema que son muy buenos. Que tienen fuerza. Que son interesantes. Que deberían de sonar más y en mucho más sitios.
En el 2018, El Ultimo Vecino edita un Ep de seis temas que confirma lo que muchos ya sabíamos con su segundo disco Voces.
Que sin duda es de los mejores proyectos que ha dado el Estado Español en los último años.
Primera Parte podríamos decir que es como una continuación de ese disco. Jitazos que nunca lo serán. Sonidos de bandas de los 80 y de la actualidad y ese Tecno Pop tan actual.
Donde Estás Ahora, Drama Tras Drama o Un Secreto Mal Guardado son de esas gozadas que parece que Gerard Alegre se saca de la manga con una facilidad pasmosa y que no tienen desperdicio.
Bailables, intensas, con su tono triste, pero encantadoras siempre.
También encontramos Justo Encima de Mi y Si Dejas Cosas Atrás. Temas más tranquilos y que nos ofrecen otra parte menos conocida a la hora de componer. Tampoco tienen desperdicio.
Sigue siendo muy bueno e interesante este proyecto.